La trepanación consistía en perforar o raspar un agujero en el cráneo de una persona viva usando herramientas de piedra, sílex o hueso. Los curanderos creían que este orificio permitiría que los "espíritus malignos" escaparan del cuerpo del paciente enfermo.
Aunque parezca primitivo y brutal, representa el primer intento documentado de la humanidad de "intervenir" en problemas mentales. Revela que desde tiempos inmemoriales, los humanos han buscado explicaciones y soluciones para el sufrimiento psicológico, aunque fueran sobrenaturales.